«Ranchos» y »Divinos» de la Navidad. Entrevista a Casimiro Camacho, 24/12/1952, periódico Falange

Casimiro Camacho (foto- Hernández Gil)
Casimiro Camacho (foto: Hernández Gil)

Cada año, por este tiempo de la Navidad hay como una convocatoria expresa para la literatura.
Se suele escribir de si es triste o alegre, fría o melosamente tibia la Navidad.
Caen los primeros copos de nieve auténtica sobre los montes que doró el estío. Y también cae la nieve artificial por el ramaje del arbolito —que no es el propio sino el más apropiado—, pedazo de «fronda» que se embalsama en un rincón preciso de la casa. A los «nacimientos» —que hoy cuestan tan caros-— se alongan los chiquillos para mover una figura de pastorcillo mal acomodada en un «risco» de cartón piedra o se adelanta hacia el Portal uno de los Reyes Magos.
Según se mire todo esto asi será la Navidad de cada uno. También por este tiempo se organizan los «ranchos» y «divinos» —convocados por el señor Patrono Regional del Museo del Pueblo Español— para felicitar las Pascuas con villancicos, isas, folías, malagueñas y seguidillas canarias.
Un timplista de categoría es el hombre de nuestro tema: Casimiro Camacho, natural de Lajares, Fuerteventura.
—¿Cómo viene usted desde Fuerteventura?
—En un «correillo».
— Quiero decir: ¿a tocar el timple, nada más?
— Por Pascuas vengo a Las Palmas, doy las serenatas y me vuelvo a Lajares. Pero este año me quedaré aquí algún tiempo: Me han encargado unas clases de timple.
— ¿Es usted profesional?
— No, señor.
— ¿Entonces…?
— Me «amaño», por lo visto, a dar clases y a mi me gusta.
— ¿Método?
— Tengo mi librito… Yo «enseño», con un método bastante sencillo, lo más elemental: isas, folías, malagueñas y todas las variantes…
— Y afinado.
— Claro.
— Es que el afinado de un «camellillo» de esos tiene sus dificultades. ¿Y por que le llaman «camellillo» al timple?
— Debe ser por la Joroba que se acentúa en su forma y porque, en realidad, su cuna fué Fuerteventura. Allí se fabricaban hace muchos años.
— ¿Y ahora?
— Puede decirse que muy poco. Los mejores timples, hasta el momento, son los que vienen de Lanzarote. Aquí en Las Palmas también los fabrican muy buenos.
— ¿Principal característica?
— Antes que nada buena madera y bien preparada y luego el «ángel» del constructor.
— ¿Encuentra usted aquí mucha afición al timple?
— Creo que hay bastante. Fíjese usted: en una sola casa se reúnen seis personas para aprender a tocar el timple.
— ¿Con fundamento?
— Como si estudiaran inglés.
— ¿Usted toca solamente el timple?
— Y la guitarra: Y el violín de oido.
— ¿Le gustaría saber música?
— Esa es mi ilusión y en eso ando.
— ¿Usted pertenece a «rancho» o «divinos»?
— Lo mismo da. Yo pertenezco a «Los Divinos de Arenales».
— ¿Cómo se organizan estas agrupaciones?
— Nos reunimos unos cuantos amigos, se busca uno que «mande», se ensaya y a dar serenatas.
— ¿Sin asambleas previas?
— Nada de eso.
— ¿Quién «manda» el grupo al que usted pertenece?
— Un gran entusiasta y entendido: Antonio Falcón. Siempre ha dirigido muy buenos conjuntos y los ha sacado con premios en los concursos.
— ¿Cuántos instrumentos componen sus «Divinos»?
— Tres guitarras, un láud, dos bandurrias, un pandero y un triángulo.
— Y un timple.
— Claro, lo toco yo.
— ¿Cantadores?
— Eso depende. Pero casi todos los del conjunto suelen cantar.
— ¿Salen?
— Cada tercer noche.
— Una para alegrar y otra para descansar, ¿no es eso’
— Eso es.
— ¿»Serenatean» todos los barrios?
— Puede decirse que casi todos.
— ¿Y de aguinaldos?
— Los hay muy espléndidos.
— ¿Y tacaños?
— Pocos.
— ¿Desde cuándo toca usted el timple?
— Desde los nueve años.
— ¿Qué le gustaría a usted ser?
— Un violinista.
— ¿De marca?
— Me conformaría con saber tocar el violin.
— ¿Sabe usted que va a salir en el periódico?
— ¡No me diga!
— Pues asi es.

Falange 1952
Falange 1952

 

Documentación obtenida de Jable. Archivo de prensa digital de la ULPGC.

One thought on “«Ranchos» y »Divinos» de la Navidad. Entrevista a Casimiro Camacho, 24/12/1952, periódico Falange”

  1. Doy las gracias porque hayan personas como usted que se encarguen de buscar y buscar, para luego ofrecernos, de forma altruista, estas preciosas píldoras sobre el timple canario que forman parte de la historia del instrumento y de este tierra.
    Y aún más, de que estén recogidas en un solo lugar para los aficionados y estudiosos.
    Saludos, señor.

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